hechos de un buen ciudadano

Centro Cultural de España
Noviembre de 2006
Curaduría: Virginia Pérez Ratton y Tamara Díaz Bringas

09

+más info [blog de Tamara Díaz]

A: Eduardo Chang, Roberto Melara, Antonio Romero, Marta Eugenia Valle, Verónica Vides y Rodolfo Walsh

Queridos artistas,
Como algunos de ustedes ya saben, Juan Sánchez, Director del CCEsv, nos ha invitado a organizar una exposición de artistas salvadoreños, que se abrirá en el centro de manera paralela a la Bienal Centroamericana en noviembre del 2006.

Nos gustaría invitarlos a que nos envíen propuestas que estén trabajando recientemente y que podamos considerar en la exposición.

De nuestro acercamiento a la producción artística salvadoreña, a través de las visitas que hemos hecho recientemente, así como del contacto sistemático con artistas y gestores culturales, nos parece relevante el acercamiento a problemáticas urbanas y dinámicas sociales que están realizando algunos de los artistas salvadoreños.

Por ello, quisiéramos desarrollar un tema centrado en lo urbano, en respuesta al programa de “limpieza” de la ciudad denominado “Brocha en mano”, que tiene como objetivo borrar con pintura los graffiti y marcas de los muros de la ciudad. De alguna manera, tanto simbólica como física, esto equivale a una obliteración de signos y puntos importantes para un sector de la población.

Igualmente, muchos de los edificios y casas históricos de la ciudad son destruidos por diversos motivos -el abandono, los desastres naturales, la demolición. A partir de estos cambios impuestos a una fisonomía en permanente modificación, queremos plantear un espacio de reflexión sobre arte y ciudad.

Como quisiéramos que esta exposición se articule de manera más orgánica en torno a estas preocupaciones, les proponemos una circulación colectiva de mails, donde podamos comentar sobre los diversos proyectos y así, integrar un diálogo entre la curaduría y la práctica artística de cada uno, de manera que podamos trabajar conjuntamente el proceso de la exhibición.

En espera de sus respuestas, les mandamos un abrazo,
Virginia Pérez-Ratton y Tamara Díaz Bringas
Curadoras

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Estimadas Tamara y Virginia

Desde hace un tiempo he considerado realizar composiciones tipográficas que pueden ser vallas publicitarias instaladas en las calles como también no me molestaría pintarlas y exponerlas en un lugar cerrado. Consisten en la utilización del discurso de los funcionarios públicos que a diario aparece en los periódicos del país y que denotan malicia y manipulación de la información relacionada a problemas como la violencia.

Imagino las composiciones perfectas y limpias, contrastando con el mensaje propuesto – la violencia ideológica y política hacia la población. Como ejemplo, cito las recientes declaraciones del viceministro de seguridad Astor Escalante, en el sentido de que la sociedad no tiene la culpa de que los reos sean delincuentes. Esto reduce la delincuencia al relativismo y al libre albedrío, liberándose del compromiso que tienen como funcionarios públicos en la solución de problemas vitales como la seguridad colectiva La carencia de reales programas de reinserción social se remplaza por la culpabilización del sujeto que delinque, se minimiza el problema real mediante la mentira y el miedo, sin embargo es una cuestión de urgencia a tratar.

Antonio Romero

territorio[s]

Teatro Luis Poma
Exposición abierta hasta el 14 de octubre de 2018
Danny Zavaleta y Antonio Romero
Coordinada por Mauricio Kabistán

Territorio[s] es un relato sobre el ejercicio del poder, un poder caótico y en disputa que construye otros poderes que se ensanchan, amalgaman o superponen determinando la cotidianidad. Estado, dinero, ideologías y grupos criminales construyen fronteras invisibles obligando a entender cómo y cuándo actuar según el ejercicio de la fuerza sobre el territorio.

La exposición esta compuesta por 6 obras que cuestionan y muestran el ejercicio del poder sobre la población: Espacio habitable y No pasó nada de Antonio Romero; Danny Zavaleta presenta El tur, retrato hablado, el traje y un videoarte sin título que expresa metafóricamente la realidad salvadoreña, mostrando el ejercicio de atrapar y matar moscas como algo habitual y sin consecuencia.

 

Lisa de obras

Espacio Habitable350x508,97

Espacio habitable, 2008 [Antonio Romero]
Intervención que muestra un plano de una vivienda mínima, en el que la lucha por el territorio invade la intimidad doméstica; ofrecida como una solución al problema de vivienda en El Salvador, representa las las luchas de poder dentro del espacio que deriva en expulsión de sus habitantes.

 

No pasó nada, vídeo y manuscrito, 2018 [Antonio Romero]
Pequeños fragmentos del relato son audibles y representan el control territorial y la naturalización de la violencia. ¿dónde vivís?… No pasó nada… El vídeo muestra a una persona que fue retenida por un grupo de poder que controla un fragmento del territorio y que en su miedo a perderlo reacciona violentamente hacia la presencia de cualquier desconocido.

 

Vídeoarte sin título, 2009 [Danny Zavaleta]
Vídeo a manera de metáfora de la realidad salvadoreña, muestra el ejercicio de atrapar y matar moscas como algo habitual y sin consecuencia.

El tur_Danny-Zavaleta_Fanzine-en-offset-impreso_2008-2

El tur, 2006 [Danny Zavaleta]
Una pieza que subraya las zonas de poder en el territorio y que visibiliza las fronteras de la violencia.

Retrato-Hablado_Danny-Zavaleta_Fanzine-en-offset-impreso_2008-2

Retrato hablado, 2008 [Danny Zavaleta]
Un impreso que registra una serie de cartas y documentos que relatan la vida de Carlos Portillo, salvadoreño, ex integrante de las Fuerzas Armadas y de la MSS, emigrante y retornado. El ordenamiento de estos relatos permiten un giro insospechado a la percepción que generalmente se le aplica a una persona como Carlos. Al ponerlas en escena ofrecen una lectura sobre los principios, valores y sentimientos de alguien que se ha visto envuelto en sucesos delictivos. Carlos Portillo le entregó este álbum al artista. Retrato hablado es la interpretación de su vida, y la de muchos centroamericanos, de manera desprejuiciada.”

-Tomado del catálogo de la muestra “Mirando Al Sur” curada por Rosina Cazali.

 

L

El traje, 2007 [Danny Zavaleta]
Un planteamiento acerca de la crisis de la identidad nacional.

 

2018

no pasó nada
embajada de méxico en el salvador
del 10 al 28 de febrero

¿Dónde vivís?… No pasó nada… ¡Hey!, párate ahí… No pasó nada. Fragmentos de un relato que invaden la sala y reconstruyen un rostro borroso. Un acercamiento a un acto cotidiano que suscita una reflexión sobre la naturalización de la violencia, el miedo.

natural table

Exposición “Aquí y Ahora: Transcultura”
Curaduría: Alana Alanna Lockward y Alanna Heiss [PS1 MOMA]
Centro Cultural de España en El Salvador
2007

Natural Table
Pieza seleccionada para la muestra “Transcultura”/Centro Cultural de España. 2007

¿VISA PARA LA TRANSCULTURA?
Por Alanna Lockward

Artistas participantes: Mayra Barraza, Nicolás Dumit Estévez, Walterio Iraheta, Kalup Linzy, Ronald Morán, Alexia Miranda, Iván Navarro, Wanda Raimundi Ortiz, Antonio Romero, Ana Urquilla, Verónica Vides – Javier Marcos, Simòn Vega y Danny Zavaleta.

A través del diálogo entre las obras de los artistas salvadoreños: Walterio Iraheta, Antonio Romero, Ana Urquilla, Ronald Morán, Mayra Barraza, Alexia Miranda, Danny Zavaleta, Simón Vega, y Verónica Vides y Javier Marcos; y de los estadounidenses Wanda Raimundi Ortiz, Iván Navarro, Kalup Linzy y Nicolás Dumit Estévez, la capacidad de convocatoria del tema transcultural no sólo ha tomado olor, sabor y visibilidad en el cuerpo de todos nosotros; ha depositado su solicitud de visa de legitimación en un circuito tan emblemático como el de PS1Moma.

En un plano menos conceptual pero igualmente indispensable, este proyecto ha abierto las puertas futuras iniciativas de producción de visibilidad para el arte contemporáneo en la región centroamericana, no sólo por la originalidad de su estrategia de financiamiento sino que también por la eficiencia fuera de serie que lo ha caracterizado. Y esto también es un comercial.

Leer texto completo en:
https://alannalockward.wordpress.com/2013/08/20/transcultura/

 

 

2017

murmullo
embajada de méxico en el salvador
del 11 de julio al 31 de agosto

Murmullo, sonido tenue, murmullo, poco intenso,
murmullo.
Voz muy baja, murmullo, ruido continuo, ¿a dónde vas?, no lo sé, murmullo.
Camino andado, murmullo, ¿a dónde vas?
– Antonio Romero –

 

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La Embajada de México en el Salvador se honra en recibir en su sala de exhibiciones la obra más reciente del artista plástico salvadoreño, Antonio Romero, en una íntima exposición que lleva por nombre “Murmullo”.

Se trata de una invitación personalísima del autor a adentrarse en la profundidad creativa de su obra, a través de sus libretas de trabajo, de sus apuntes diarios, de dibujos que no por embrollados son menos diáfanos, de su íntima realidad, de la fuente primigenia de su inspiración.

Una colección de delicados susurros que envuelven casi imperceptiblemente al espectador en un torbellino visual de exiguos claroscuros, distintivo de Antonio Romero. Es un eco sutil del alma, es ese territorio indeciso del cual hablaba Octavio Paz en su poema “Carta de Creencia”; no es luz ni es sombra, es algo más profundo que al hablarnos, se vuelve en un murmullo, en aire y en palabras.

¿A dónde vas? se interpela a si mismo Antonio Romero, como una especie de confesión de fe en un inacabado soliloquio, sumergido entre pensamientos que se tornan trazos y que se vuelven alma, se vuelven suspiro, murmullo, tiempo.

Esta muestra se inscribe en la tradición hospitalaria de la Embajada de México en abrir su espacio cultural al talento nacional. Se realiza en el marco del programa anual de promoción cultural con el respaldo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) de la Secretaría de Relaciones Exteriores y gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de San Salvador.

Francisco Javier Olavarría
Embajador de México

2016

navarone
museo de arte de el salvador
del 16 de junio al 14 de agosto

La piel del rostro es la que se mantiene más desnuda, más desprotegida. La más desnuda, aunque con una desnudez decente. La más desprotegida también: hay en el rostro una pobreza esencial. Prueba de ello es que intentamos enmascarar esa pobreza dándonos poses, conteniéndonos. El rostro está expuesto, amenazado, como invitándonos a un acto de violencia. Al mismo tiempo, el rostro es lo que nos prohíbe matar.
–Emmanuel Levinas–

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El retrato sin rostro
Élmer Menjívar

Protegerse. Eso fue lo que hizo el primer ser humano que cubrió su rostro. Protegerse físicamente de la luz, del frío, del golpe, del dolor, de la naturaleza y sus inclemencias. Luego fue también para protegerse existencialmente, protegerse del otro, de los otros, del mundo. Esconderse tras un gesto tan instintivo como ingenuo, el último recurso para tratar de no estar, volverse invisible, de conseguir ser un anónimo, un sin nombre. Protegerse de las inclemencias sociales. Proteger lo único que es irremediablemente propio: el yo, el id, la identidad, lo privado, lo que somos, quienes somos.

En estas inclemencias se ubica la cotidianidad trastocada por el símbolo del navarone que Antonio Romero ha retratado con el ingenioso juego de absurdo: el retrato sin rostro. Una iconografía tremendamente obvia, tremendamente incómoda, tremendamente directa, tremendamente simple, casi perversa, casi ofensiva, casi ridícula, casi valiente, casi cobarde.

Sin rostro estamos protegidos. Sin rostro somos amenaza. Amenazamos para protegernos. Es una violencia sin violencia, un anuncio que quizá no llegue a ser, quizá sí. El código universal del anonimato como violencia, un código que para los salvadoreños resulta dolorosamente actual. ¿Quién nos protege? ¿Quién nos amenaza? ¿De quién nos protegemos? ¿A quién amenazamos?

Luego de un tiempo haciendo retratos en su libreta de apuntes, estos saltaron a óleos de gran formato y otros adquirieron su propia personalidad en el mismo papel de libreta, y en conjunto son una gráfica confesión reposada que cuando la busco en sus propias palabras la encuentro en mi propia libreta:“Me entristece mucho el nosotros mismos. Nuestro retrato como sociedad es un tanto macabro, es un retrato de impunidad, de abusos de poder, y la impunidad y el abuso de poder son posibles porque se hacen desde el anonimato”.

El anonimato del que habla Antonio Romero tiene rostro colectivo, un anonimato multitudinario en el que confluye la vergüenza y el pudor, pero también la cobardía y la complicidad. El peligroso anonimato de una sociedad permisiva con la impunidad y el abuso que corrompen la intimidad doméstica y la convivencia pública.Víctimas y victimarios se alternan el navarone para desempeñar su anonimato, a veces, incluso, frente al espejo. Dentro de cada navarones estamos todos, y fuera también, a veces al mismo tiempo.

El Salvador, 2016

 

jardín [selección]

Instalación cerámica
Museo de Arte de El Salvador [MARTE] junio 2014

Hojas cerámicas, piedra pómez y madera / Dimensiones variables
Obra participante en la exposición Selección PROMERICA para la IX Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano.

SONY DSC

Vivimos en un momento de desconfianza, de miedo, de paranoia social; acontecimientos reales y ficticios nos marcan desde la (y en) colectividad, incidiendo en nuestra forma de vivir; desconfianza que posibilita la re-creación de conceptos que marcan el rumbo social. Conceptos que nos colocan en “vivencias” de peligro, de indefensión, provocando un rompimiento en la colectividad, posibilitando la creación de grupos de poder que se apropian de los espacios públicos, incidiendo en lo privado.

Apropiación explícita como simbólica, provocando una perdida de referencia como colectivo y de nuestro entorno, produciendo consecuentemente vivencias colectivas de inseguridad, de miedo.